Cervantes y el siglo de Oro.
Durante el siglo de Oro estudiaron o dieron
clase en Alcalá ilustres personajes como
Francisco de Quevedo, Lope de Vega, Tirso
de Molina, Calderón de la Barca, Antonio de
Nebrija, San Juan de la Cruz, San Ignacio
de Loyola, San José de Calasanz o Santo
Tomás de Villanueva. Pero la mayor gloria
de Alcalá es ser la cuna de de Miguel de
Cervantes; el autor del Quijote nació aquí
en 1547 y aun se conserva la casa familiar,
hoy convertida en museo.
Los siglos XVIII y XIV marcan la decadencia
de Alcalá. La Universidad fue trasladada a
a Madrid, aunque mantiene el nombre de Universidad Complutense y la desamortización de
Mendizábal (1837) motivó el cierre de muchos conventos. Incluso el edificio de la Universidad
creada por Cisneros corrió serio peligro (el Conde de Quinto compró algunos de los edificios
para dedicarlos a criadero de gusanos de seda). Afortunadamente, un grupo de ciudadanos
constituyó en 1851 la Sociedad de Condueños para adquirir la Universidad y salvarla del expolio.
Los malos tiempos pasaron y hoy Alcalá vuelve a a ser un foco de cultura y progreso. Además
de recuperar la Universidad en 1977 y de conseguir la declaración de Patrimonio de la
Humanidad por la UNESCO en 1998, Alcalá sigue acrecentando su oferta de Turismo Cultural.