Palacio Laredo
El Palacio Laredo es una de las mejores muestras
de arquitectura del siglo XIX que tenemos en la
ciudad complutense. Su realización viene de la
inspiración de un hombre romántico, Manuel
Laredo y Ordoño. Este alavés afincado en Alcalá
se propuso hacerse una vivienda en el ensanche
burgués alcalaíno, el Paseo de la Estación.
La casa que él mismo diseña y que se comienza a
levantar en 1880 no sería otro edificio más,
tendría que destacar sobre el resto del caserío
de la zona, es un capricho y nos lo va a demostrar
claramente. Por ello, Laredo rescata los estilos
tradicionales españoles para mezclarlos todos en
una amalgama historicista y ecléctica configurando
así la obra que actualmente se puede contemplar
y que, externamente, llama la atención por sus
llamativas formas neomudéjares. No sólo rescata
estilos artísticos antiguos, sino que va a hacer uso
de piezas originales de ciertos edificios ruinosos de
la península para insertarlos en su capricho
particular. Así, encontramos piezas del siglo XIV
como la bóveda gótica del Castillo de Santorcaz y
algunos azulejos del Palacio de Pedro I en Jaén.
También hay elementos del siglo XV, es el caso
del alfarje del Palacio de Antonio de Mendoza
de Guadalajara, de parte del artesonado del
Palacio de los Condes de Tendilla de Guadalajara
o los azulejos del Palacio de los Infantes de
Aragón en Zaragoza. Hallamos cerámica de Manises del siglo XVII, columnas del
Colegio de Jesuitas de Loranca de Tajuña,
sarcófagos visigodos, lápidas romanas, etc.
Entre las diferentes salas que componen el edificio,
podemos destacar el soberbio Salón de Reyes, en
el que nos hallamos inmersos en el Salón del
Trono del Castillo de los Arzobispos de Toledo en
Santorcaz y en el que hay una galería de los reyes
de Castilla inigualable. Destacable es, asimismo, el
Salón Árabe, recreación del arte de la Alhambra de
Granada, la Sala Entelada, la Saleta, el Gabinete,
el Salón del Alfarje, el dormitorio de Laredo y el
Salón del Espejo.
Actualmente alberga el Museo Cisneriano. En él se
puede admirar una sorprendente colección
documental en torno al gran mecenas de la ciudad
de Alcalá y la mayor obra que jamás saliera de las
imprentas de la Universidad fundada por el propio
Cardenal, la Biblia Políglota Complutense. Esta
Biblia en seis volúmenes fue, sin duda, una
revolución teológica al ser la primera que se hizo
en la historia de la humanidad. Además, se
encuentra expuesta de manera continuada por
primera vez. Asimismo, se encuentran entre los
muros del Palacio Laredo los cuatro volúmenes de
la Biblia Políglota de Amberes o Biblia Regia,
encargado por el mismísimo Felipe II a un antiguo
estudiante de la Universidad de Alcalá, el
extremeño Benito Arias Montano.